Creo que ya basta. Tenemos que hablarlo. Que arreglarlo todo. Yo aún no sé en que fallé, no sé que me hiciste, no sé que pasó para que el castillo se haya caído. Y es que, debajo de esas ruinas, los trozos de mi corazón, los que quedan, laten para ti.
No puedo hacerme más la fuerte, no puedo fingir que no soy débil, cuando lo único que puedo hacer es llorar, llorar porque te he perdido sin saber porqué.
Que todo iba genial, hasta entonces. Entonces, ahí fue cuando pasó. Y sí, fui la persona más feliz, ese día, en ese lugar, que jamás olvidaré. Pero después, nadie sabe el porqué de todo esto, ni siquiera tú. Pero tampoco quieres hablarlo.
Que llegué a quererte tanto, que fui capaz de dejarlo todo. Que estuve a punto de cometer una locura, en la que no solo estaba implicada yo, sino que en mis planes se metía mi familia, pero me dio igual. Era capaz de hacerlo, pero falló un cálculo.
Y sí, si ahora me llamas ahí estaré, sin importarme el qué dirán.
También volvería a hacer todo lo que hice por ti. Porque me importas. Porque te amo.
Y vale, soy muy joven todavía. Pero lo que siento por ti nunca lo voy a sentir por nadie. Porque para mí no has sido uno más. Has sido el único. Te has convertido en tanto. Y todo que empezó de la nada. ¿Quién me lo iba a decir a mí? ¿Quién me iba a decir que iba a pasar por todo esto, cuando todo iba tan bien? Que soñaba un futuro de tu mano. Un futuro que no sé donde terminará.
Que dejé el orgullo a un lado por ti.
Y sí, si lees esto, sea de la manera que sea, quiero que sepas que pase lo que pase, siempre estaré aquí, para lo que necesites. Que tú has sido la persona a la que más he querido. Que fui capaz de lo que hice. Pero no, tú nunca te has dado cuenta, o no has querido verlo. Pero eso ahí está. Y el corazón, en mí, siempre ha podido a la razón, por eso aposté por ti. Pese a la distancia y pese a los obstáculos que el destino podía presentar. Cada noche, me duermo, cuando dejo de pensar en ti, con la esperanza de que al amanecer todo vuelva a como estaba antes, que estés a mi lado, que nunca nos separemos.
Y sí, no todo ha sido negativo, te agradezco las noches en vela, que hayan sido pensando en ti, y no en otros asuntos. Asuntos que abandoné por ti. ¡Anda, otra cosa más que lo dejé por ti!
Sé, sé que yo no mando en tu corazón. Que cada uno tiene una llave. Pero, que, esa llave la buscaría en el fondo del océano si es preciso. Escalaría el Everest descalza si me lo pidieses.
Y sí, puede que en un futuro, me arrepienta de esto. Pero si lo estoy haciendo es por lo mucho que siento por ti. Por todo lo que te quiero.
Y bueno, nada. Que sabes que aquí estoy. Que si necesitas un hombro donde llorar, que mandes al orgullo a la mierda, y vengas al mío.
Te quiero, y no poco. <3